Al cierre, el efectivo contado casi nunca coincide con lo que dice la planilla, y la diferencia se tapa y se sigue. En GIRAL cada cierre es un arqueo real, con la diferencia a la vista y justificada.
El descuadre de caja no se resuelve con más planillas: se resuelve haciendo el arqueo parte del cierre.
Cuando la caja no cuadra, se ajusta a mano y nadie queda con la explicación.
No hay registro de con cuánto abrió y cerró cada ventanilla, por moneda.
Si algo no cierra la semana que viene, no hay forma de reconstruir qué pasó.
Cada turno abre con su efectivo inicial por moneda, en un clic.
Saldo teórico (del ledger) contra el contado físico por moneda, con la diferencia calculada sola.
Diferencia dentro de tolerancia configurable; fuera de ella, justificación obligatoria.
Cada puesto opera con su propio acceso, sin mezclar responsabilidades.
Todo cierre queda registrado y es reconstruible: quién, cuándo, con qué diferencia y por qué.
El cajero cierra el turno, cuenta el efectivo por moneda y el sistema marca en verde lo que cuadra y en rojo lo que no.
Una diferencia de USD 20 queda justificada y firmada, no tapada.
El dueño revisa los cierres de la semana y ve, por ventanilla, cómo cerró cada caja.
Una demo de 30 minutos, sin vueltas. Contanos cómo operás y te mostramos cómo se vería en GIRAL.
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